Tres cuartas partes del recorrido de este primer año están ya pedaleadas. A pocos días de cruzar en ferry hasta Baja California ya estamos practicando nuestro olvidado inglés.
Después de un merecido descanso en la Rivera Maya y gracias a la colaboración de la cadena hotelera Sol Meliá hemos cargado baterías y también recuperado algunos kilos en su maravilloso hotel Paradisus Rivera Cancún.
Hemos recibido la visita de los padres de Cati y con ellos visitado lugares de la cultura maya como Tulum, Chichen Itzá, etc.
Notamos esos días de relax y hay que volver a recuperar el nivel. Atrás han quedado bonitas ciudades coloniales como San Cristóbal de las Casas, Puebla, Querétaro, Guanajuato, etc. en las cuales hemos compartido días enteros con gente maravillosa que nos ofreció su casa y su amistad.
Nuestro equipaje es ahora algo más ligero, puesto que enviamos a casa las cosas menos necesarias y además hemos cambiado las cubiertas por unas más lisas puesto que el asfalto es ahora mucho mejor. Con algo de suerte, y si el calor va realmente disminuyendo, quizás lleguemos a Vancouver a mediados de noviembre. Sino, habrá que poner esquís a las bicis.