d´Arica a Llac Chungará:
del desert a la pluja,
de l´arena a les montanyes,
de la platja a 4600 metres,
dels colors terrossos als verds,
i d´un país a un altra.
Per exemple, el 30 de gener: 50 km. amb 1800 metres de desnivell, estirant 27 kilos...
Aquest a estat l´adeu a Xile i Bolivia ens reb amb fred, pluja i verds paratges.
jueves, 31 de enero de 2008
sábado, 26 de enero de 2008
viajando ya con 47 años
Nos encontramos en Calama, un pueblo básicamente minero en el cual destaca Chuquicamata, con camiones que cargan 300 toneladas y extraen a más de 1000 metros de profundidad, 1.800 millones de toneladas anuales de cobre.
El poder económico de la minería, llega hasta el punto de montar y desmontar pueblos como si fuera un simple juego de niños; o de crear artificialmente montañas bajo las cuales se esconden edificios o incluso hospitales enteros.
Varias máquinas motrices arrastran incontables vagones de tren cargados con ácido sulfúrico, cruzando la carretera al lado de carteles donde nos recuerdan que cuidemos el medio ambiente.
Solo viajando por el mundo se pueden obsevar esos especiales contrastes de la vida.
Gracias a Marco, del acogedor hospedaje "Residencial", nos estamos recuperando de un pequeño tropiezo fisiológico que nos causó un "bichito" que quería viajar gratis en nuestro estómago.
El pueblo de San Pedro de Atacama, a 2600 metros sobre el nivel del mar, es el punto de partida de distintos tours, que aunque turísticos, no dejan de ser imprescindibles para conocer la cultura y entender un poco más este desierto.
Es Salar de Atacama, los geisers del Tatio a 4200 m y a 3º c, las termas, el Valle de la luna... son lugares especiales en una región increible.
Nos hubiera gustado llegar hasta aquí en nuestras monturas, pero el cuerpo manda y si no se puede, hay que subirse a un bus o camión, que recorre en dos horas lo que nosotros tardamos en todo un dia.
Por otro lado, el aquí llamado invierno boliviano, nos ha obligado a cambiar nuestro itinerario.
Aunque estemos a escasos 200km de Bolivia y con 1200 km en bici, debemos regresar a la costa y llegar hasta Arica, para luego entrar en Bolivia ya algo alejados de la altiplanicie central; pues como dicen aca "los pasos (fronteras) a 4000 metros estan muy mal".
Así pues, habrá que volver a protegerse del sol durante al menos 10 días, aunque ya sabemos la lección y como aprendices de "touaregs" pedalearemos a intervalos y tapados hasta las gafas de sol.
Hace ya varios días que nos sorprenden los diferentes rasgos de la gente de aquí. Quizás el pasado boliviano de estas tierras, ahora chilenas, no ha desaparecido de la mirada y la piel de esta gente que sobrevive con escasos 4 días de lluvia anuales, con la esperanza de una vida mejor o de ganar un dinero en la mina para poder jubilarse más al sur, donde abunda el color verde.
El poder económico de la minería, llega hasta el punto de montar y desmontar pueblos como si fuera un simple juego de niños; o de crear artificialmente montañas bajo las cuales se esconden edificios o incluso hospitales enteros.
Varias máquinas motrices arrastran incontables vagones de tren cargados con ácido sulfúrico, cruzando la carretera al lado de carteles donde nos recuerdan que cuidemos el medio ambiente.
Solo viajando por el mundo se pueden obsevar esos especiales contrastes de la vida.
Gracias a Marco, del acogedor hospedaje "Residencial", nos estamos recuperando de un pequeño tropiezo fisiológico que nos causó un "bichito" que quería viajar gratis en nuestro estómago.
El pueblo de San Pedro de Atacama, a 2600 metros sobre el nivel del mar, es el punto de partida de distintos tours, que aunque turísticos, no dejan de ser imprescindibles para conocer la cultura y entender un poco más este desierto.
Es Salar de Atacama, los geisers del Tatio a 4200 m y a 3º c, las termas, el Valle de la luna... son lugares especiales en una región increible.
Nos hubiera gustado llegar hasta aquí en nuestras monturas, pero el cuerpo manda y si no se puede, hay que subirse a un bus o camión, que recorre en dos horas lo que nosotros tardamos en todo un dia.
Por otro lado, el aquí llamado invierno boliviano, nos ha obligado a cambiar nuestro itinerario.
Aunque estemos a escasos 200km de Bolivia y con 1200 km en bici, debemos regresar a la costa y llegar hasta Arica, para luego entrar en Bolivia ya algo alejados de la altiplanicie central; pues como dicen aca "los pasos (fronteras) a 4000 metros estan muy mal".
Así pues, habrá que volver a protegerse del sol durante al menos 10 días, aunque ya sabemos la lección y como aprendices de "touaregs" pedalearemos a intervalos y tapados hasta las gafas de sol.
Hace ya varios días que nos sorprenden los diferentes rasgos de la gente de aquí. Quizás el pasado boliviano de estas tierras, ahora chilenas, no ha desaparecido de la mirada y la piel de esta gente que sobrevive con escasos 4 días de lluvia anuales, con la esperanza de una vida mejor o de ganar un dinero en la mina para poder jubilarse más al sur, donde abunda el color verde.
miércoles, 23 de enero de 2008
estiu al desert
A mida que ens acostam més al desert d´Atacama (el 2n més àrid del Món!), el sol és cada vegada més furiós. A partir de mig matí ens hem de tapar de dalt abaix per protegir la pell malgrat això impliqui passar més calor. Ara entenem, perfectement, costums de segons quins països. Està clar, és una simple qüestió de supèrvivència i el cos molt savi, sap que és millor passar un poquiu més de calor que cremarse. Així i tot, mans, peus, cos i un trocet dels ditets, contrasten amb la seva blancor front cames i braços que ja presenten to similar als centroamericans…
La sort és que al vespre, la temperatura baixa (i molt) i et facilita el descans.
Ens anam acostumant a prescindir dels campings que, aquí a Xile, surten bastan cars (en proporció) perque es paga per ocupació de parcel.les i no per persones; si fossim família nombrosa sortiria més a compte…
Una vegada acabada la jornada, intentam evitar les grans poblacions per instal·lar-nos i ens ajudam de l´hospitalitat de la gent rural que no dubte en oferir-nos un lloc per montar “ca nostra” (que aquí es diu “carpa”); ens donen aigua (molt apreciada i escasa i més que ben arribad) i inclús alguna cosa per menjar.
No ens falten les interessants converses amb tot tipus de gent; des de carabineros, pescadors, camioners, miners,… Des de gent gran fins a nins petits que s´estranyen quan escolten aquest accent tan rar.
No passam desapercebuts i la reacció, de tota la gent, és d´admiració, curiositat i sobretot apropament.
De moment no hem topat ningu viatjant com nosaltres i es que el desert, en bicicleta, en plè estiu, deu ser cosa de locos…
Sembla que ja començam a domesticar els carretons!!! no es tasca fàcil!
La sort és que al vespre, la temperatura baixa (i molt) i et facilita el descans.
Ens anam acostumant a prescindir dels campings que, aquí a Xile, surten bastan cars (en proporció) perque es paga per ocupació de parcel.les i no per persones; si fossim família nombrosa sortiria més a compte…
Una vegada acabada la jornada, intentam evitar les grans poblacions per instal·lar-nos i ens ajudam de l´hospitalitat de la gent rural que no dubte en oferir-nos un lloc per montar “ca nostra” (que aquí es diu “carpa”); ens donen aigua (molt apreciada i escasa i més que ben arribad) i inclús alguna cosa per menjar.
No ens falten les interessants converses amb tot tipus de gent; des de carabineros, pescadors, camioners, miners,… Des de gent gran fins a nins petits que s´estranyen quan escolten aquest accent tan rar.
No passam desapercebuts i la reacció, de tota la gent, és d´admiració, curiositat i sobretot apropament.
De moment no hem topat ningu viatjant com nosaltres i es que el desert, en bicicleta, en plè estiu, deu ser cosa de locos…
Sembla que ja començam a domesticar els carretons!!! no es tasca fàcil!
jueves, 10 de enero de 2008
ya estamos en plena ruta
La ruta 5 (panamericana), recorre la costa oeste de gran parte del país chileno en dirección norte sur.Subiendo y bajando inmumerables cerros, nos dirigimos hacia Antofagasta (1125 km) y son los camioneros ,dueños de esta ruta ,los que nos animan con sus bocinas a lo largo del recorrido.La suave brisa del océano pacífico (de momento hace honor a su nombre) nos saluda cada mañana a partir delas 11 horas, cuando va despejando las nubes para dar paso al fuerte sol.Solo unos pocos pescadores con sus barcas de madera de desgastados colores, disfrutan a su modo de las incontables playas y pequeños islotes.Por otro lado.caballos,cabras y alguna ovejadescarriada; buscan algo para comer, esquivandomillones de cactus en este inhóspito pero precioso lugar que nos recuerda al Far West, pero sin indios,que tampoco aquí acostumbran a tumbarse en la playa para tomar el sol.Nuestras piernas todavía no entienden las largas distancias de este pais y prefieren el contacto del agua de mar.Todos quieren saber hacia donde vamos y de donde venimos, sobre todo los niños, como si en el fondo fuerean ellos los que filosóficamente hablando buscaran un sentido a la vida.
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