"Cruzar el Outback es algo que no recomiendo ni a mi peor enemigo".
Así empieza una famosa guía cuando se refiere a pedalear por Australia.
A pesar de todo y después de 4000 km. lo hemos logrado. Seis semanas duras, muy duras, sobre todo a partir de Alice Springs donde empezamos a notar el bochorno tropical. Era imprescindible parar al medio día y pedalear cuando el sol estaba más bajo; incluso algunas veces de noche, con la tranquila y agradable soledad en el desierto.
Era necesario beber más de 10 litros de agua (caliente y de dudosa calidad...) para sobrevivir.
Es difícil resumir en pocas palabras las sensaciones que hemos tenido estos días.
Un país más grande que toda Europa necesita mucho tiempo para ser conocido.
Los problemas que tiene Ausstralia con los aborígenes (alcohol, drogas, etc.) son de difícil solución, pero al igual que sucede con los indios de Estados Unidos y Canadá ellos estaban aquí primero y ahora sus vidas y su historia choca con la modernidad.
Ya no quedan nómadas, nadie quiere vivir en el desierto. Es más facil recibir una paga del gobierno cada 15 dias y sentarse a la sombra de un eucaliptus con una coca cola en la mano y jugar a cartas dejando pasar la vida, a su modo.
jueves, 19 de noviembre de 2009
miércoles, 4 de noviembre de 2009
A 800 km de la meta en Australia.
Darwin está cada vez más cerca, después de 3143 km. de largas rectas.
El OUTBACK empieza a pasarnos factura y hemos decidido pedalear de noche.... hay una luna preciosa y muy poco tráfico.
El ULURU (the rock) ha quedado atrás, espectacular, energético y mágico.
El sol, calor, polvo, y humedad cada vez más alta, nos obligan a cargar cada uno, casi 10 litros de agua al dia.
Además por la noche ya no refresca y el cuerpo no se recupera como antes. Pero lo estamos consiguiendo, el desierto australiano será uno más de los retos que habremos superado y la experiencia de los 16 meses anteriores ha sido imprescindible.
Estamos aprendiendo mucho sobre los actuales aborígenes y elegir esta ruta ha sido la mejor oportunidad de verles en su día a día y de conocer toda la problemática que les rodea.
En Darwin habrá que recuperar fuerzas, algunos kilos perdidos y prepararnos para un nuevo continente; Asia supondrá un gran cambio.
El OUTBACK empieza a pasarnos factura y hemos decidido pedalear de noche.... hay una luna preciosa y muy poco tráfico.
El ULURU (the rock) ha quedado atrás, espectacular, energético y mágico.
El sol, calor, polvo, y humedad cada vez más alta, nos obligan a cargar cada uno, casi 10 litros de agua al dia.
Además por la noche ya no refresca y el cuerpo no se recupera como antes. Pero lo estamos consiguiendo, el desierto australiano será uno más de los retos que habremos superado y la experiencia de los 16 meses anteriores ha sido imprescindible.
Estamos aprendiendo mucho sobre los actuales aborígenes y elegir esta ruta ha sido la mejor oportunidad de verles en su día a día y de conocer toda la problemática que les rodea.
En Darwin habrá que recuperar fuerzas, algunos kilos perdidos y prepararnos para un nuevo continente; Asia supondrá un gran cambio.
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