Esto es otra historia...
El 15 de marzo entramos en un nuevo país. Aún siendo vecino directo de Camboya y Laos, Tailandia es el más occidentalizado de los anteriores. Aquí hay supermercados en los que puedes encontrar de todo: queso, yougur, cereales...todo lo que añorábamos .
Además, los precios están marcados y no hay que luchar (regatear) para casi nada.
Pensábamos que sería mas fácil con el idioma (gente hablando inglés), pero nada de nada. Incluso peor que en los últimos meses. Pero bueno, paciencia y a sonreir....
Entramos por Ubon, al sur de Laos. Ahora vamos hacia el noroeste, pués intentaremos entrar en China navegando por el Mekong. Pero al ser estación seca, algunos tramos no son fáciles de pasar. Si no hay suerte, habrá que entrar de nuevo en Laos y meterse en las montañas, aunque esta vez las del oeste.
La vida aquí es diferente, trabajan más y esperan también algo mejor para sus hijos.
Cuentan de los tres paises anteriores, que los camboyanos siembran el arroz, los laosianos miran como crece y los vietnamitas se lo comen.
Yo anadiría que los tailandeses lo empaquetan para exportar.
Pero bueno, quizás por eso volvemos a tener arcén y buen asfalto en las carreteras por las que hay que circular por la izquierda....otra vez a cambiar el retrovisor de lado.
Hemos encontrado cubiertas aceptables para la bici e incluso un manillar para cicloturismo.
En fín, un pequeño paraiso con corazon budista y mente capitalista.
jueves, 18 de marzo de 2010
jueves, 4 de marzo de 2010
Sabaidii, un bonito saludo en Laos
El día 20 de febrero entramos en Laos por la indescriptible frontera del norte.
Cuando aquí te avisan de que la carretera está "under construction" puedes esperar cualquier cosa, y así fué. Largas horas esperando a que las excavadoras permitieran el paso de camiones, 4 x 4 y de dos cicloturistas perdidos en medio de las montañas. Con suerte y usando los frotales llegamos de noche a una pequeña aldea donde pudimos cenar y dormir algo.
Después de dos días ya mejoró la cosa y podíamos circular algo mas rápido en el asfalto.
Laos es, seguramente, uno de los paises mas pobres hasta ahora visitados pero sorprende ver, de vez en cuando, algun todoterreno recién salido de la tienda con las siglas de algunas organizaciones internacionales.
La gente pobre de aquí , que en estación seca debe abastecerse de agua cargándola a sus espaldas en dos rudimentarios bidones, se merece algo más; un mayor control de todas estas cantidades que se manejan a altos niveles.
Pero el clima tropical y la falta de información hacen que el único trabajo posible, sea sentarse a ver la visa pasar y contribuir, con los pocos alimentos de que disponen ayudando a los monjes budistas que llenan los templos y que desfilan puntualmente cada madrugada después de sus primeras oraciones.
Desde Vientiene, la capital, seguiremos hacia el sur y con el visadado arreglado entraremos en unos dias en Tailandia.
Seguimos aprendiendo de la gente y de su alegría..... a pesar de todo.
Cuando aquí te avisan de que la carretera está "under construction" puedes esperar cualquier cosa, y así fué. Largas horas esperando a que las excavadoras permitieran el paso de camiones, 4 x 4 y de dos cicloturistas perdidos en medio de las montañas. Con suerte y usando los frotales llegamos de noche a una pequeña aldea donde pudimos cenar y dormir algo.
Después de dos días ya mejoró la cosa y podíamos circular algo mas rápido en el asfalto.
Laos es, seguramente, uno de los paises mas pobres hasta ahora visitados pero sorprende ver, de vez en cuando, algun todoterreno recién salido de la tienda con las siglas de algunas organizaciones internacionales.
La gente pobre de aquí , que en estación seca debe abastecerse de agua cargándola a sus espaldas en dos rudimentarios bidones, se merece algo más; un mayor control de todas estas cantidades que se manejan a altos niveles.
Pero el clima tropical y la falta de información hacen que el único trabajo posible, sea sentarse a ver la visa pasar y contribuir, con los pocos alimentos de que disponen ayudando a los monjes budistas que llenan los templos y que desfilan puntualmente cada madrugada después de sus primeras oraciones.
Desde Vientiene, la capital, seguiremos hacia el sur y con el visadado arreglado entraremos en unos dias en Tailandia.
Seguimos aprendiendo de la gente y de su alegría..... a pesar de todo.
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