Hemos dejado atrás Serbia y Bosnia, con grandes amigos que nos han ayudado a conocer sus lugares y su historia.
Es difícil imaginar los sufrimientos que originó esa terrible guerra, pero es de admirar cómo se han recuperado de todo ello.
En estos paises hay increibles rincones por descubrir. Una magnífica comidad y una gente maravillosa.
Belgrado, Sarajevo y Mostar son ciudades que nos ha encantado, así como pequeños pueblecitos que hemos encontrado en nuestra ruta.
El frío ya está presente y las lluvias nos han obligado a parar en ciertos momentos.
Pero aún así, el colorido de sus bosques en pleno otoño nos ha dejado el mejor de los recuerdos.
Sin duda, volveremos por aquí.....queda mucho por ver.
lunes, 25 de octubre de 2010
martes, 5 de octubre de 2010
Serbia en otoño
Estamos en Belgrado, en casa de Aleksandar y Milica, miembros de warmshowers, este increible club de cicloturistas de todo el mundo.
De nuevo sorprendidos por la calidez humana y la gran hospitalidad de este pueblo que (al igual que Colombia), ha sufrido en sus carnes un duro y dramático pasado.
Por qué será que la gente que peor lo ha pasado es la que se muestra mas cercana a tí en todo momento....
La capital, a orillas del Danubio, se muestra abierta a la gente. Recorrer su casco antiguo, sus bulevares y seguir el curso del río hasta la zona de Novo Belgrado (al oeste) es sumergirse en la historia y aprender de ella.
El otoño ya está aqui y las temperaturas por la noche y la mañana nos han ayudado a olvidar los calores extremos sufridos anteriormente.
Aquí no hay problemas para encontrar un lugar donde montar la tienda, hacer una pequeña hoguera y disfrutar de sus sabrosas carnes y embutidos.
En la mayoría de los casos, recibiendo incluso obsequios de algun vecino que viene a darte la bienvenida y a desearte suerte en el viaje.
Estamos mucho mejor física y anímicamente ; hemos recuperado algunos kilos perdidos en Asia y delante nos esperan sólo unos 2300 kilómetros para llegar a casa.
Nuestra ruta seguirá hacia el sur oeste, hacia Bosnia ,y desde allí entraremos en Croacia siguiendo su costa para tener mejor clima.
De nuevo sorprendidos por la calidez humana y la gran hospitalidad de este pueblo que (al igual que Colombia), ha sufrido en sus carnes un duro y dramático pasado.
Por qué será que la gente que peor lo ha pasado es la que se muestra mas cercana a tí en todo momento....
La capital, a orillas del Danubio, se muestra abierta a la gente. Recorrer su casco antiguo, sus bulevares y seguir el curso del río hasta la zona de Novo Belgrado (al oeste) es sumergirse en la historia y aprender de ella.
El otoño ya está aqui y las temperaturas por la noche y la mañana nos han ayudado a olvidar los calores extremos sufridos anteriormente.
Aquí no hay problemas para encontrar un lugar donde montar la tienda, hacer una pequeña hoguera y disfrutar de sus sabrosas carnes y embutidos.
En la mayoría de los casos, recibiendo incluso obsequios de algun vecino que viene a darte la bienvenida y a desearte suerte en el viaje.
Estamos mucho mejor física y anímicamente ; hemos recuperado algunos kilos perdidos en Asia y delante nos esperan sólo unos 2300 kilómetros para llegar a casa.
Nuestra ruta seguirá hacia el sur oeste, hacia Bosnia ,y desde allí entraremos en Croacia siguiendo su costa para tener mejor clima.
Suscribirse a:
Entradas (Atom)