martes, 25 de agosto de 2009

Nueva Zelanda: un paraiso pero no para la bici

Llegamos día 14 de agosto y sólo un día no nos ha llovido.
Estamos en Taupo, en la isla norte, a unos cuatro días para llegar a Wellington.
Después de aterrizar en Auckland, pedaleamos hacia el norte hasta Russell y de regreso siempre hacia el sur.
Pedalear por aquí es difícil. El asfalto es de gravilla muy gruesa y los pocos arcenes están todavía peor. Casi nadie va en bici y los automovilistas, sorprendidos al verte, no saben hacer otra cosa que esquivarte, sin frenar, a escasos centímetros.
En todo este tiempo solo nos hemos cruzado con otro cicloturista y coincidimos en la misma opinión. Si a esto le sumamos el clima (estamos a finales de nuestro febrero) nos da una idea de la dureza. Sus continuos sube y baja tampoco ayudan y nos cuesta mucho llegar a los 100km diarios.
A pesar de todo ello, esto es una verdadero paraiso de obligada visita, por su espectacular costa, sus volcanes, geisers, verdes praderas y con el aire más puro del mundo.
Y todavia nos queda lo mejor... el Sur.

No hay comentarios: